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¡Buen día a tod@s!

"Quién nos separará del amor de Cristo"


La respuesta a esta pregunta es NADA. El amor de Cristo es permanente, nada ni nadie lo puede apagar, oscurecer o debilitar. En medio de la angustia, necesidad, tribulación o persecución su amor late con mayor fuerza. Estamos salvos y seguros en el amor de Cristo.

¡A por hoy en el amor de Cristo!