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¡Buen día a tod@s!

"Envía tu luz y tu verdad..."

Que la luz de la presencia del Señor y la verdad de sus promesas nos guíen a lo largo de este día. Que nuestro anhelo sea llegar hasta la mismísima presencia del Señor, en una relación personal donde abrir nuestro corazón. Él es nuestra alegría y nuestro gozo.

¡A por hoy cerca de Él!

Príncipes o siervos

“Vi siervos a caballo, y príncipes que andaban como siervos sobre la tierra”. (Eclesiastés 10:7)

Me llama la atención la forma de ser y actuar de la personas. Unas son de carácter abierto y otras son tímidas; unas son generosas y otras avaras; unas disfrutan de la compañía y otras prefieren estar solas. Pero sobre todo me llama mucho la atención aquellos que se sienten superiores o inferiores a los demás. Algunos va andando por la vida pidiendo perdón, excusándose continuamente y otros no saben lo que significa esa palabra. ¿A que se deben estas diferencias? ¿Es la educación recibida? ¿La experiencia de la vida? No lo sé. Como dijo el predicador: “Vi siervos a caballo, y príncipes que andaban como siervos sobre la tierra”.

Creo que Salomón al escribir estas palabras nos habla de la humildad, y de que la grandeza de una persona no reside en la abundancia de las cosas que posee, sino en su comportamiento, su conducta, su valor.
   
Jesús siendo “Príncipe de paz” andó como siervo en este mundo. Él mismo dijo que no vino para ser servido,  sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. Hablando con sus discípulos les dijo: “Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo”.

¿ERES PRÍNCIPE O SIERVO? La pregunta puede dar lugar a confusión, piensa antes de responder… pero no olvides que eres linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para anunciar las virtudes de Aquel que te llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Por desgracia, al observar la iglesia veo a muy pocos que siendo “príncipes” anden como siervos. ¿Quieres el reconocimiento? ¿Quieres ser valorado? ¿Quieres ser alabado? Si es así, eres como ese siervo que anda a caballo para ser visto por las multitudes. En cambio cuando Jesús hizo su entrada triunfal en Jerusalén lo hizo montando un pollino. Jesús siendo el Rey de reyes y Señor de señores, se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo.

Ojalá podamos vivir las palabras del apóstol Pablo cuando se dirigió a los Filipenses diciendo: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”. Recordad también las palabras de Jesús cuando dijo: “Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que se os ha ordenado, decid: siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”.

Vivamos la vida de Cristo con entusiasmo y que cuando lleguemos al cielo el Señor nos diga: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor”.