•  
  •  

¡Buen día a tod@s!

"Ten cuidado de ti mismo"

¡Qué sencillo y profundo consejo! Nosotros levantamos argumentos relativos según nuestro estado de ánimo. Lo que piensas, lo que haces, lo que sientes debe ser coherente. A veces el corazón es engañoso. Hoy ves todo posible y mañana la vida es un desastre. Sólo a la luz y guía del Espíritu Santo podemos encontrar la armonía y la fortaleza que necesitamos como personas.

¡A por hoy desde la realidad espiritual!

Días inciertos

Vivimos días inciertos, no hay confianza. Los líderes del mundo nos decepcionan constantemente, el futuro es una neblina oscura y la esperanza ha sido olvidada. El mundo es un tumulto, bullicioso, ruidoso y distraído. Recibimos un bombardeo constante de información que no hace otra cosa que mentirnos y manipularnos, pero la gente está convencida de saber la verdad. En medio de todo, el ser humano caminando sobre una cuerda floja sobre un mundo que amenaza con devorarlo, el propio mundo que se ha creado… Y curiosamente, tu palabra sigue clamando, la verdad sigue alzando su voz…nada hay nuevo bajo el sol.

En medio de este terremoto de incertidumbres en el que transcurre nuestra vida, una luz sigue brillando, un faro sigue advirtiendo del peligro y señalando el buen puerto, una antorcha permanece encendida diciendo a gritos: ¡aún hay esperanza! Oh, quiero abrir mi oído a tus señales, tan claras como antaño, siempre ahí. Nunca se han apagado, nunca se han callado. Solo que ahora gritamos más, hacemos más ruido, intentando vivir de espaldas a ti, empeñados en lanzarnos solos a la vida, de enfrentarnos a nuestra existencia con la insolencia del que se ha creído sus propias mentiras, con la inconsciencia deliberada por bandera. Quiero que se calle el mundo, quiero que cese el ruido, el sonido atronador, ensordecedor y enloquecedor de este mundo.

Existe un lugar de reposo, aún existe ese lugar donde la calma y la quietud nos dejan ver nitidamente tu luz, donde todo se pone en su lugar, donde todo cobra sentido, donde todo encaja, donde todo está bien. Ese lugar se llama Jesús; sus brazos aún siguen abiertos, su voz continúa llamándonos, su mirada conserva la paz del principio…en él hay certeza, en él hay confianza, transparencia, descanso. Él es la verdad, la única verdad, el verdadero refugio del alma cansada, el camino seguro y el suelo firme. Mi habitación, mi hogar, mi paz y mi reposo son Jesús.

Solo soy una mota de polvo en el firmamento,
una gota pequeña de agua en un mar inmenso,
pero el rey del universo puso su amor en mí,
me formó con sus manos, a su imagen me creó
espíritu, alma y cuerpo, la esencia de su vida en mí,
¡la esencia de su vida en mí…!