Hoy decido comprometerme con mi Señor y Salvador. No solo en los grandes compromisos, si no también en los pequeños compromisos quiero ser fiel. Mi familia, iglesia, vecinos, compañeros de trabajo, gente de la calle, en cada momento y lugar estaré dispuesto a manifestar mi compromiso con Dios. Se que comprometerme con Dios tiene un precio, y hoy estoy dispuesto a pagarlo. ¿Que harás tú con tu vida hoy? ¿Has pensado comprometerte tú con Dios?