Sin lugar a dudas, de todas las posesiones mas valiosas que podemos tener en la tierra, la comunión con Dios es el bien supremo. El salmista dijo "¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra". El Señor les dijo a los levitas estas palabras tan poderosas y comprometedoras, pues Dios siempre estará presente y accesible por cada uno de nosotros a través de Jesucristo.