No importa si parece que alguna situación no tiene salida, Dios hará algo asombroso para ayudarte. Él siempre tiene la mejor estrategia para mostrarte que Él está ahí, a tu lado, para levantarte y socorrerte. Dios no ha variado. Él es el mismo. Él abre camino entre las aguas impetuosas, Él habla y a su voz la tempestad se calma. Él te dice: "No temas, yo te ayudo y te sostengo con mi mano derecha". Que seguridad tan grande y que descanso.
¡A por hoy con la convicción de que estamos en sus manos!