¡Qué promesa más intensa y extraordinaria! El Señor nos concederá gozo en el hacer. La bendición de Dios vale más que cualquier perla preciosa. Él nos enriquece de lo que verdaderamente necesitamos. ¿El Señor es tu Dios? ¿Dejas todo en Sus manos? ¿Le amamos sin reservas? Tener su favor no tiene precio, contar con su bendición es lo mejor que nos puede pasar hoy. Amemos a Dios, seamos generosos compartiendo su amor, apeguémonos a Él de todo corazón y a disfrutar de su presencia.