Que hoy el impulso de la voluntad, el dinamismo vital y nuestra capacidad física se beneficien de la influencia y el poder del Espíritu Santo. ¿Cómo?... Amando. Partiendo de nuestra insuficiencia, corramos al encuentro de nuestro Amigo Fiel, para que nos complete, nos llene y su plenitud nos capacite para AMAR.