Al poner los pies en el suelo en este maravilloso amanecer, pienso que Dios es Amor y que su Palabra es Jesús. Me acerco a Dios con la seguridad de que el amor que desprende Su Palabra me librará de todo peso y acariciará mi alma con un consuelo y una comprensión dignos de adoración. Su Amor es sublime y su Palabra extraordinaria. A su lado todo es fácil, ligero…encuentro la fuerza que mi alma necesita. Bendito Amor y maravillosa Palabra.