Es impresionante el poder que tiene la música. Te puede hacer llorar, emocionar y llenarte de alegría. La música te envuelve con sus notas y se convierte en una muralla que rodea todos tus sentimientos. En esta ocasión un cántico es capaz de liberar de la angustia al salmista, por eso se siente refugiado y guardado por su Creador. ¡A por hoy rodeado por la música!