Este presente viene de la mano de Dios, el Único y Verdadero. Él es Soberano y Omnipotente, eterno Rey de Gloria. Sus proezas y maravillas son sorprendentes y por eso le exaltamos y nos inclinamos ante Él. Reflexionemos en sus prodigios, observemos Su creación y confiemos en sus expertas manos. Él nos guiará y nos conducirá a manantiales de aguas.