Hoy mi corazón está alegre de vivir un día más. Me siento dichosa de poder respirar y seguir en este mundo con un sentido pleno. A veces las circunstancias pesan y es cuando siento que Dios me concede el privilegio de volar por encima de ellas… cuando me agarro de su mano con fe y confianza. Se que Él está por mí, que me cuida, que tiene un interés especial en llenarme generosamente y vivir en plenitud. Él nos da este presente.
¡A por hoy abriendo este regalo con expectativas y esperanza!