El Señor está en medio de tus circunstancias. Él puede entender esas tristezas que ni te atreves a mencionar. El conoce todos tus pensamientos y te ama y tiene la respuesta. Él te quiere guiar y sostener. Si desfalleces será tu fuerza y si caes Él te volverá a levantar y te llevará en sus brazos eternos. La aflicción es parte de nuestra vida; pero en ella, Él desea que te encuentres con su paz, su consuelo y su fortaleza. Acude a Él y experimenta el poder del resucitado.