La razón y la fe van de la mano en un equilibrio sorprendente. No podemos desvirtuar la fe por la razón, ni enloquecer la razón con una fe “ciega”. La verdadera libertad se halla en Cristo…nuestra fe. Ahora bien, añadiremos a la fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; a éste paciencia y a la paciencia piedad y amor. Síntomas de libertad.