Andar con integridad, amor y humildad confiere a la persona un carácter templado y sabio. Que nuestras motivaciones sean correctas, que seamos honestos, decir la verdad, vivir desde el amor, honrar en todo a Dios, ser compasivos y no buscar nuestro propio bien… es la escala de valores que debemos defender, vivir, proclamar y compartir. Que Dios nos guie a niveles más altos donde la vida se serena y la felicidad inunda nuestras mentes respirando el amor perfecto de Dios.