Que tranquilidad creer en un Dios que no cambia en su forma de pensar. Sus promesas son inquebrantables y se van a cumplir en tu vida. Su fidelidad es hasta la eternidad y nadie puede arrebatarnos de su mano. Frente a un mundo que cambia tan rápido, nosotros tenemos la Palabra más segura que es como ancla firme de nuestra esperanza.