Hoy puedes mirar a Dios y confiar en Él. Durante toda la historia de la Humanidad, Él no ha perdido su fuerza, bondad, amor y misericordia. Dios no ha gastado todos sus recursos en el pasado, sino que Él sigue siendo poderoso para socorrer y bendecir a toda criatura. Su capacidad y recursos sobrepasan nuestro entendimiento, pero si podemos experimentarlos.