Que bueno saber que Dios nos facilita un hacer lleno de poder, amor y dominio propio. ¿Quién no desea un carácter semejante? La timidez, la debilidad, la falta de convicción, el ansia, la debilidad no deben instalarse en nuestra mente. Dios NOS HA DADO otra opción: Fuerza, ánimo, poder, amor, templanza, sobriedad, equilibrio. Cerca de Él, dejando espacio al Espíritu Santo en nuestros pensamientos y voluntad podemos experimentar este ser, hacer y vivir con otros llenos de vitalidad y positividad.