Engañoso es el corazón más que todas las cosas dijo el profeta Jeremías. A veces sin motivo nos venimos abajo y otras veces nos preocupamos sin saber porqué. No nos conocemos tanto como creemos y nuestra alma nos juega malas pasadas. Pero querido amigo espera en Dios, dale tiempo y Él te atenderá a su tiempo. Calmará tu alma y serás abrevado por la fuente de sus delicias. ¡A por hoy esperando en Dios!