Hoy Dios está con nosotros de nuevo. Nos ayudará, nos sustentará y esforzará a cada tramo del camino. ¿Estamos cansados, afanados, preocupados? Aceptemos su promesa. Él extiende sus manos para que experimentemos su amor, su cuidado y su guía. Acudamos a Él y refresquémonos en su Gracia.
¡A por hoy sustentándonos en nuestro Padre Perfecto!