La alabanza trae un montón de buenos beneficios a nuestras vidas. Le alabamos porque Él es nuestro Dios. Le exaltamos porque Él es digno…no hay nadie como Él ni en el cielo ni en la tierra. Su amor es sublime y amplio. Él es Grande y Fiel. Surge de una necesidad imperiosa de encontrarnos con Él y de sentir su dulce presencia elevando nuestras vidas por encima de las circunstancias.
¡A por hoy con un cántico de alabanza en nuestros labios!