Dios es rico en amor, bondad, gracia, misericordia, perdón, justicia, palabra, consuelo, fidelidad, promesas, ayuda, bendiciones, recursos, luz, paz, gozo, paciencia, oportunidades, generosidad... y son muchas más las sobreabundantes riquezas de su gracia para con nosotros, para contigo en Cristo Jesús.