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¡Buen día a tod@s!

"No temas, cree solamente"

El temor impide la acción. A veces, estamos más centrados en nuestras debilidades, que en nuestras fortalezas. Si enfrentamos cada desafío con fe y andamos convencidos de que Dios camina a nuestro lado, la fortaleza interior aumentará y la certeza hará que nuestras acciones nos impulsen a crecer y a avanzar. Si Jesús reina en tu vida, el temor y la angustia dan paso al gozo y la confianza. La fe que persevera siempre verá fruto.

¡A por hoy creyendo!

Las estaciones

¿Cómo os van las cosas? ¿Que tal se presenta este verano? ¿Sois felices? Pues bien, queridos lectores, yo soy feliz. Si, que le vamos hacer, soy propenso a la felicidad. En medio de las distintas circunstancias que pueden rodear mi vida, miro al cielo, esbozo una sonrisa y siento la felicidad en mí.

Es curioso lo que le afectan a algunas personas el cambio de las estaciones. Algunos se deprimen, otros se fatigan fisicamente, algunos se sienten envueltos como en una pesada nube que les hace ir muy lentos, otros se alteran... si, es curiosísimo.

Ultimamente me he preguntado si por la zona del "espíritu" no habrán estaciones; si las hubiera, tengo la sensación que hay más de cuatro. Los cambios del alma son extraordinarios. La astenia espiritual, el "speed" religioso, el activismo acelerado, la manglia en las prácticas del culto, pesadez en las articulaciones para levantar la Biblia y levantar la cabeza para conectar con Dios... Si, creo que también por el alma las estaciones afectan bastante.

Pues que queréis que os diga; Dios existe, la vida es hermosa y la Creación es maravillosa. No hay ninguna razón por grande o fuerte que sea, que pueda superar la gracia y el favor de Dios para con nuestras vidas. Yo entiendo de la fatiga humana, pero me cuesta creer que estas sensaciones se trasladen al espíritu. El Espíritu Santo mora en nuestros corazones y desea fortalecernos en cualquier situación. Nos llena de una vida y de un amor que contagia a los que están a nuestro alrededor y esa "estación" no hay quien la pare.

Tendriamos que hacer como uno de los personajes de un drama de Arthur Miller: "Uno debe acabar por tomar la vida en brazos y besarla". Solo cuando empecemos a amar en serio lo que somos, seremos capaces de sentir en plenitud lo que se nos ha dado.

Desde estas lineas y un prometedor verano, os deseo felicidad en Cristo, plenitud en el espíritu y la capacidad de disfrutar de las pequeñas cosas que nos rodean.