Hemos empezado un año nuevo y me entusiasma pensar que TODO, absolutamente todo será nuevo. Lo viejo pasó, ahora para seguir avanzando debemos enfocar la mirada en nuestro presente, con un corazón renovado diariamente; lleno de esperanza y fe de que Dios seguirá conmigo un día más, un año más. Mi propósito para este nuevo día es serle fiel, estar agradecida y hacer las cosas cotidianas con amor, sorprendiéndome.