•  
  •  

¡Buen día a tod@s!

"La ira del hombre no obra la justicia de Dios"


La turbación no nos deja ver con objetividad las circunstancias. La contestación defensiva no arroja luz a los sucesos, ni es portadora de paz. La respuesta iracunda al final trae calamidad. El que es templado, serena su mente y alimenta sus acciones y reacciones influenciado por el Espíritu Santo. Trae a su vida sabiduría, prudencia y honra. Rasgos propios de la justicia de Dios. Ensanchemos el amor de Dios en nuestros corazones y vivamos manifestando fruto apacible.

¡A por hoy sin ira!