Que gran promesa. Jesús nos promete un compañerismo permanente. No estamos, ni estaremos solos en ningún momento. Él dice: “Todos los días” y lo cumplirá. Hoy y mañana y siempre andará con nosotros nuestro Amigo fiel. Su guía, consuelo, fortaleza están garantizados minuto a minuto.
¡A por hoy con la garantía de una magnífica compañía!