Qué gran privilegio tenemos de vivir un día más. Podemos disfrutar del cielo, del ruido, del humo, de las calles, de las personas, de un café caliente y de un Padre que tiene un propósito para ti y para mí. La vida es maravillosa y está hecha por una mente grande, asombrosa, insondable… y la comparte con nosotros. Cuidemos de quienes somos y de lo que tenemos con la ayuda de Dios.