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¡Buen día a tod@s!

"Enseñará a los mansos su carrera"


Una persona mansa, templada, serena está capacitada para aprender y crecer. La humildad y la docilidad no son signos de debilidad sino de dominio propio. Es tener la facultad de controlar la animosidad en el transito vital. Una persona así goza del privilegio de que sea Dios mismo quién le muestre la carrera que debe correr. Es una carrera que se abre en dos direcciones:
Tu propia carrera existencial, el propósito de tu vida y cómo actúa Dios mismo. Vale la pena ser mansos y disfrutar de la guía, del ejemplo y de la dirección de nuestro Padre celestial.

¡A por hoy sabiendo que Él quiere comunicarte algo!