Dios es real, Él está por nosotros, nos acompaña en el camino y aún cuando estamos cruzando el valle de sombra de muerte, cuando las preocupaciones y cargas de la vida nos inundan y parece que todo se deshace alrededor nuestro porque no podemos controlar las olas de la vida, aún allí, Dios está contigo, extendiendo sus manos cariñosas y queriendo consolar y fortalecer tu alma. Si hoy te acercas a Dios y permites que Su Palabra endulce tu alma, hallarás el consuelo que necesitas. Esto no es ficción, ni magia, ni una utopía; Dios, nuestro Dios está cercano a los que le buscan de corazón.