Vives tiempos difíciles y la tormenta se ciñe sobre tu vida. No entiendes que está ocurriendo y comienza a llover. La barca está a punto de hundirse y el enemigo aprovecha para decirte al oído ¿Dónde está tu Dios? Pero tu respuesta es contundente porque has confiado en Jehová y la barca no se moverá. Aguantará los embates de las olas y será llevada a mansas aguas. ¡A por hoy confiando en Dios!!