Han pasado los primeros días de fiesta navideños, hemos disfrutado de un descanso y de la familia. Es mi deseo que disfrutemos también de la presencia de nuestro Señor, que sintamos todo el esplendor de su amor, fidelidad y misericordia sobre nuestras vidas. Que vigorice nuestro hombre interior, trayendo también un descanso espiritual.