Hoy es un buen momento para no dejarse llevar por las circunstancias y colocar nuestros pensamientos en la presencia de nuestro Señor. Activar la fe y dejar que la esperanza, la confianza y lo bueno renueven nuestra mente. Sonríe, ríe, alégrate. La tristeza, lo negativo, una actitud amarga nos enferma y debilita. Gózate en el Señor, sonríe, ríe, confía y llena tu corazón con la certeza de que Dios está por ti.