A veces, antes de llevar fruto, crecer, aumentar, multiplicarnos y prosperar… debemos pasar por diversas aflicciones. Si aceptamos el aprendizaje de la vida, deberemos pasar por él con serenidad, paciencia y gozo. La prueba nos fortalecerá y ésta nos perfeccionará sin faltarnos nada. Cada meta, cada sueño o propósito requiere de un carácter firme; así, que todo lo que nos sucede tiene un sentido y un significado que va más allá del propio acontecimiento. ¡Sigamos adelante con convicción y disciplina, que hay mucho que alcanzar! ¡A por hoy sin perder la visión!