¡Tú no estás solo! El promete que nunca abandonará la obra de sus manos. El Señor tiene un plan glorioso para nuestras vidas, pero para ver su cumplimiento tendremos que pasar la prueba de nuestra fe. Tengamos la confianza y la certeza que Dios nos está perfeccionando, afirmando, fortaleciendo y estableciéndo en medio de nuestra prueba.