Que tu ánimo hoy no decaiga, ni tu corazón desmaye hasta caer abatido, no des lugar a la desolación ni a la soledad ... que tus labios no se cierren para orar. Ser constantes es una decisión personal. Habla hoy con Dios mediante la oración, y permite que Él te hable a tí por su Santa Palabra. Hoy y cada día tú decides mantener con firmeza y perseverancia las resoluciones y los propósitos que delante de Dios te comprometiste a llevar a cabo.