Dios sabe muy bien que tenemos necesidad de su ayuda, Él se acuerda que somos polvo, y nuestra inclinación natural es al desaliento, la debilidad y el derrumbe. Cada día, sin faltar ni uno, Dios nos ofrece su ayuda, su gracia, su poder, su consuelo, su amor ... todo Él está a nuestro alcance por Jesucristo. Que bien, que hoy puedo acercarme a mi Dios para hallar gracia y misericordia para este día.