Dios no está sentado en el cielo cansado, desmotivado y falto de recursos. ¡No y mil veces no! Más bien, Él está espectante esperando que tú hoy le busques con fe sincera y permitas que Él pueda obrar en tu vida. ¡Sí y mil veces sí! Dios quire actuar, obrar, salvar, ayudar, consolar, etc... y lo quiere hacer contigo. Tanto en las cosas que consideramos pequeñas, como en las grandes, "Con Dios, tú hoy puedes hacer proezas".