“El Señor te bendiga y te guarde. El Señor haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia. Alce sobre ti su rostro y ponga en ti paz" (Números 6:25). Que su protección te guarde de todo mal; que andes en amistad con él y su luz, sabiduría y compasión te rodeen. Que su favor sea palpable a lo largo de este presente y te llene de su maravillosa paz.