¿Podéis percibir hoy la hermosura del Santuario del Señor? Es el lugar donde Él habita, su lugar íntimo donde solo los hijos de Dios podemos ir. Acércate a Dios, busca la comunión con Él, procura un tiempo de calma para contemplarle y deleitarte en cada detalle de Su amor, Su gracia, Su misericordia, Su justicia y pídele a Él que te muestre su rostro. Aquí en la tierra Su Santuario es la Iglesia, pero también tu cuerpo: ¡Donde Dios habita!