Lo hacemos con las mismas ganas, dedicación y esfuerzo que hasta ahora hemos empleado y sobre todo, igual que Dios nos ha bendecido hasta aquí con la sabiduría y fuerzas necesarias para desarrollar este trabajo, confiamos que lo seguirá haciendo.
El propósito principal es ayudar a solventar todas las dificultades que se presentarán durante el curso escolar, a cada uno de los niños.
Sin duda es un camino arduo pero muy gratificante ver como ellos aprenden a organizarse, a trabajar, a superarse, a disfrutar de lo que será, sobre todo para ellos, un año cargado de esfuerzo.
¡Comenzamos!
El equipo de Voluntariado Gilgal