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“Porque eres, oh Dios, mi refugio“ (Salmos 59:17)

¡Buen día a tod@s!
Dios nos acompaña en el camino, nunca estamos solos ni desamparados. Cuando sentimos que el frio de la noche cae sobre nosotros, podemos acudir a Él para hallar protección, ayuda, auxilio, refugio. Puedes sentir como sus brazos poderosos y tiernos a la vez te rodean y te protegen, como da descanso en tu alma, paz en tu mente, consuelo a tu corazón. Así es nuestro Dios, siempre presente en todas nuestras jornadas.

¡A por hoy con la seguridad de tener a Dios de nuestro lado!