"Pero yo y mi casa serviremos al Señor". (Josué 24:15)
¡Buen día a tod@s!
Mi decisión es firme y no vuelvo atrás. Dios me ha dado el privilegio de servirle aquí en la tierra, y quiero transformar hoy mi deseo en acciones, hechos, evidencias de un servicio fiel a mi Dios. Quiero mostrar a los que me rodean que amo a Dios y que Él es una realidad en mi vida, porque servir a Dios no solo es algo espiritual, sino humano y racional.
¡A por hoy sirviendo a Dios!