“Pero esforzaos vosotros, y no desfallezcan vuestras manos, pues hay recompensa para vuestra obra”. (2 Crónicas 15:7)
¡Buen día a tod@s!
Sí, has leído bien ¡hay recompensa! Todo tu trabajo no caerá en saco roto y tu esfuerzo no será en vano. Puede ser que ahora no veas los resultados, pero persiste, insiste, persevera, esfuérzate y verás con tus propios ojos que la obra ha sido acabada. Ya lo sé, tus manos desfallecen, las mías también, pero cojámonos de la mano y sigamos adelante.
¡A por hoy hacia la recompensa!