"De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto". (Juan 12:24)
¡Buen día a tod@s!
Dios nos da la oportunidad a todos sus hijos de llevar mucho fruto. Él quiere que las virtudes de Su Hijo Amado se vean en todos nosotros, que el maravilloso fruto del Espíritu Santo adorne todos los aspectos de nuestra vida, pero para poder cultivar este frondoso arbol, tenemos que morir a nosotros mismos. Antes de crecer, nuestras raices deben ir hacia abajo y arraigarse fuertemente en Dios.
¡A por hoy tomando la cruz!