“Alegraos de que vuestros nombres están escritos en los cielos". (Lucas 10:20)
¡Buen día a tod@s!
Hoy me he levantado con una alabanza en el corazón, porque tengo una vida nueva. Por su misericordia Dios me ha salvado eternamente. Cada día siento su salvación, en cada momento, a cada paso. Tenemos una esperanza real y una fe viva fundamentada en lo inconmovible. Ahora somos hijos de Dios y estamos bajo su protección.
¡A por hoy felices!